16425253_10154853682550505_2056228936_nMe miras, sonríes, apartas la sábana y, desnuda, me dices susurrando «entra».

No sé si te refieres a la cama o a ti…Decidido doy un, dos, tres pasos hasta alcanzar la cama. «Espera», te giras protegiendo tu sexo y tu pecho de esa presa que tienes ante ti. 
Me desnudo antes de entrar. Ni te inmutas, no miras, ni giras la cabeza, tan sólo te oigo respirar.
Saco una pierna mientras te miro, mi pulso se acelera, mi mirada recorre tu cuerpo desnudo, cada segundo se me hace eterno…Me sigo peleando con el pantalón, te siento vulnerable, expectante, perfecta, mía…Tu mano se mueve y al alcanzar tu sexo dices «voy empezando sin ti». Me excito, me excitas. Por un rato, vas a ser mía. Malditos pitillos, me deben segundos de ti…de mi.
El pantalón sale y te oigo gemir, me paro y observo como te masturbas para mi, soy el único espectador de un bello espectáculo que pocas se atreven a admitir. 
Voy directo a tu sexo, haces ese movimiento de cadera que hace las veces de almohada debajo de ti.
Mi lengua lucha con tus dedos impregnados de ti. No los retiras, nos compenetramos, soy consciente de que nadie sabe tocarse como uno mismo lo puede hacer.
Vuelves a gemir ahogando tu voz con la almohada. Tus piernas se mueven y te giras, soy tan egoísta que no me retiro de ti. Tus ojos se abren y cierran sin una frecuencia marcada, la mano que tienes libre me agarra el pelo, te excitas, me excitas, nos excitamos, cierro los ojos concentrándome en ti, en mi.
Tu vientre se levanta, tus piernas presionan mi cuello, tus manos hacen fuerza para que no me separe de ti.
Acelero, vas perdiendo el control en ti. No respiro, no puedo, tan sólo respiro tu sexo, tan sólo te respiro a ti…
Tu respiración se acelera, tus gemidos aumentan, la presión de tus manos crece, abro los ojos y te veo perdida en ti, centrada en ese placer que siempre quisiste compartir.
Espero tu gemido final, cada segundo me excita más a ti que a mi. Tu cintura baja y vuelve a subir, estás perdida en ti…
Te muerdes el labio mientras tu garganta emite el gemido final, largo y prolongado, sentido por ti, para mi.
Me incorporo, me acercas a tu boca y pruebas ese placer que sale de ti.
Te giras diciendo «gracias» y yo mirando mi erección te digo «gracias a ti».
Pepe Martín

Pepe Martín

Culo inquieto por naturaleza. Amante del vivir, del deporte y de hacer cosas. No tengo mucha idea de nada pero aprendo a hacer de todo. Tengo tantos objetivos por cumplir que me faltan vidas para conseguirlos. Todo lo que necesitas saber de mi lo tienes en la Bio en el menú!!!!