El teléfono vibra, es ella. Sabes que esto no está bien, que si presionas un poco te la acabas follando. Escribes: «hoy no está en casa, si quieres…» tu dedo tiembla, enviar o no enviar. Finalmente lo borras y reescribes: «Creo que es mejor que dejemos de hablar, no me gustaría que ella me lo hicieran, espero que lo entiendas…» Da ejemplo, por favor, da ejemplo te dices.
Todo encaja, la propuesta es perfecta, le has camelado, saboreas a ese nuevo cliente…Te pregunta: «Bueno y esto por cuánto», sonríes, un, dos, tres segundos, dejas que su corazón se dispare unos segundos y lo sueltas. «…+IVA», «Pero hombre, a mi nadie me cobra IVA, lo hacemos sin IVA ¿verdad?». Por una vez tu voz tiembla, si no firmas otro mes más puteado, notas los gastos en tu espalda, la cara de tu banquero…Recapacitas: «Con IVA, no vaya a ser que…» Su rostro se tuerce, lo has perdido, un cliente menos y piensas. «Da ejemplo, por favor, da ejemplo.
Pides un vino más, es jueves, estás animado. «Otra y la cuenta». La revisas y hay dos rondas de menos. Vuelves a dudar, miras a un lado y a otro. Si no dices nada nadie se enterará, si lo dices el camarero te mirará con esa cara. Respiras, «Disculpa, hemos tomado 6 no 4, hay un error» Mientras vuelve a la caja en tu cabeza resuena: «Da ejemplo, por favor, da ejemplo»…
Das ejemplo en todo lo que haces o, al menos lo intentas. Igual que tus padres y tu hermano lo hacen, tú eres la imagen que ellos han proyectado sobre ti. Obras en función de lo que es correcto pero entonces llega. Esa noticia en la que «El estado» decide dar su ejemplo. Libre, sin fianza, por robar al propio «Estado». Y a tu mente viene la imagen de esa chica, la cara del cliente girándose, las «gracias» del camarero y te dices: «Da ejemplo, por favor, da ejemplo». Pero luego piensas, coño, yo aquí luchando cada día, dando ejemplo, pagando lo mío y, casi, lo de otro. Haciendo caso a este «Estado» que me dice cómo obrar mientras él hace caso omiso de esa obra y a tu cabeza vuelve «da ejemplo, por favor, da ejemplo». Sonríes y escribes: «¿En serio alguien te puede decir cómo actuar si nunca ha actuado de esa forma?»
Somos lo que tenemos, España es así por nosotros y por ellos. Si tú obras mal no te preocupes que alguien llamará a tu puerta pero si ellos lo hacen les pillaremos brindando juntos, por ellos, por nosotros. #marcaespaña

Pepe Martín

Pepe Martín

Culo inquieto por naturaleza. Amante del vivir, del deporte y de hacer cosas. No tengo mucha idea de nada pero aprendo a hacer de todo. Tengo tantos objetivos por cumplir que me faltan vidas para conseguirlos. Todo lo que necesitas saber de mi lo tienes en la Bio en el menú!!!!