barcelonaBarcelona era una aventura que ninguno de los dos busco pero en la que ambos nos dejamos llevar.

Todo iba rápido, pocos días, 48 horas, trabajo, aviones, taxis y tú.

Una calle transitada en la que nuestras risas se suceden sin ser percibidas por los demás. Una puerta que ya no abres con esa sonrisa nerviosa tuya que inicia un juego en el que ambos queremos ganar.
El tiempo se consumía sin dejarnos volver atrás, las velas que tú prendías se deshacían porque nadie se movía para poderlas apagar.

Todo fue rápido, desde el inicio que nadie buscó hasta el final que no supimos fechar.

Vivíamos rápido pero todo se paraba cuándo tú y yo nos empezábamos a calentar.

El tiempo desaparecía, las prisas nos las quitábamos con la ropa, el momento comenzaba y yo hacía lo posible porque fueras tú la que ponía el final.

Todo era un juego y ambos sabíamos cómo ganar.

Nadie se guardaba nada, no había tiempo para guardar, tú querías ganar y yo nunca supe perder. No había segunda parte y ambos sabíamos de la llegada del final.

Las risas, los suspiros, los sueños despiertos, las caricias, los gemidos se sucedían sin pensar en el final.

Nos golpeábamos sabedores de una aventura tan ficticia como real. Nos golpeábamos tan bien que las marcas duraban días para que a ninguno se le olvidara ese juego en el que las reglas sólo las ponen los que se dedican a jugar…

Barcelona era esa aventura tan intensa que al pasar por tu puerta sonrío y me digo: qué intensa se vive la vida cuando sabes que hay un final…

Pepe Martín

Pepe Martín

Culo inquieto por naturaleza. Amante del vivir, del deporte y de hacer cosas. No tengo mucha idea de nada pero aprendo a hacer de todo. Tengo tantos objetivos por cumplir que me faltan vidas para conseguirlos. Todo lo que necesitas saber de mi lo tienes en la Bio en el menú!!!!